La ingeniera Alejandra Portatadino, perteneciente a Green Cross e Ingenieros sin Fronteras, repudió el decreto del presidente Macri que quita las restricciones de ingreso a los residuos de terceros países y alertó sobre el riesgo de que se esté habilitando el ingreso de residuos peligrosos. Aseguró que es un negocio que mueve miles de millones anuales en el mundo y podría estar en peligro no solamente la zona continental argentina sino nuestros mares.

Río Grande.- Ayer surgieron las primeras voces en contra del decreto firmado por el presidente Macri la semana pasada, que quita restricciones a la importación de residuos y pondría en riesgo al país por la posibilidad de ingreso de residuos peligrosos, entre ellos residuos nucleares.

El presidente decidió modificar la ley de Residuos Peligrosos para permitir el ingreso sin necesidad de un certificado de inocuidad. Las primeras reacciones fueron de ambientalistas y cooperativas de cartoneros, que ven peligrar su actividad.

Se trata del decreto 591/2019, que lleva la firma del presidente, del jefe de Gabinete Marcos Peña y del ministro de Producción Dante Sica, que modifica los decretos reglamentarios de la ley de Residuos Peligrosos para permitir el ingreso de «sustancias y objetos» procedentes de otros países», y elimina el requisito de inocuidad y peligrosidad de origen.

Según el gobierno nacional, los residuos “son recursos” y los países “ya no emiten certificados de inocuidad”, por lo que había que quitar el escollo para su ingreso.

“Hace cuatro años Estados Unidos dejó de emitir certificados de inocuidad. Ahora, además, debe haber una resolución conjunta de Producción y de Ambiente para permitir los ingresos. A eso se suma el control aduanero», dijo Trebino, subsecretario de Fiscalización y Recomposición de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

Una investigación realizada por el diario británico The Guardian reveló que 68.000 contenedores de plástico de los Estados Unidos fueron trasladados el año pasado a países en vías de desarrollo y, desde que China cerró la importación de plástico reciclado desde los Estados Unidos, este país busca nuevos mercados para enviar las cientos de miles de toneladas que genera al año.

La discusión sobre los plásticos exportables fue central en mayo, en Ginebra, durante el debate del Convenio de Basilea sobre residuos peligrosos. En aquel momento Noruega propuso mayores controles, ya que entre los plásticos reciclados suele llegar material contaminado.

Desde el gobierno indicaron que los verificadores aduaneros son los responsables de detectar materiales que no cumplan con la normativa y, si sucede, se abre un sumario, pero el problema queda en suelo argentino, publicó ayer Infobae.

Estados Unidos genera 34,5 millones de toneladas de residuos plásticos cada año. China cerró sus puertas a todos los plásticos, excepto a los más limpios, a finales de 2017. Según la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR), en nuestro país se generan 40.000 toneladas de basura por mes y el 40% podría ser reciclado. De esta cantidad sólo se recicla la mitad gracias al trabajo cotidiano de los cartoneros, que son 150.000 en todo el país. «En lugar de potenciar la recolección y reciclado de los residuos que tiramos los argentinos, se facilita la importación de los residuos de los europeos. Esto perjudica a los cartoneros que trabajamos de esa recolección y de la venta de ese material. Y en el medio de una crisis social y económica, significa que nos llevan al hambre», expresaron en un comunicado.

La profesional de Ingenieros sin Fronteras y miembro de Green Cross Alejandra Portatadino, cargó contra “el último gran negocio” del presidente, con esta habilitación para importar residuos sin control. Recordó que este decreto modifica el nro. 181/1992 dictado por Menem a principios de los ’90, que habilitó la importación de basura de otros países y generó un escándalo por la aparición de residuos nucleares.

“Estas personas no toman noción de lo que implican los residuos peligrosos, porque van desde el uranio, el plutonio, a los pesticidas, residuos patógenos de hospitales y centros de investigación”, dijo la ingeniera por FM Del Pueblo.

“Ya desde los ’90 hubo un intento de traer residuos peligrosos a Argentina, y no solamente están los residuos en tierra sino los que se echan al mar. Hay muchos buques que están dando vueltas por el mundo y van rebotando de país en país, porque no les permiten descargar los tambores con sustancias radiactivas y tóxicas. Esto implicaría que puedan tirar esos tambores en el mar territorial argentino”, advirtió.

“El riesgo que estamos corriendo es muy grande y hay que tener en cuenta los grandes montos de dinero que mueven. Solamente de residuos radiactivos se habla de 200 mil millones de euros anuales, y hay 1.7 millones de toneladas de residuos radiactivos dando vueltas por el mundo”, sostuvo.

“Imaginen el negocio de Macri antes de irse, que dijo que si se enojaba nos iba a hacer mucho daño. Ya nos ha endeudado y ahora quiere convertirnos en el basurero del mundo. Más daño no nos puede hacer”, cuestionó.

Instó a “manifestarnos en contra de este decreto para que la gente tome conciencia del riesgo que estamos corriendo como país. Desde todos los sectores tenemos que poner nuestra voz de alerta y oponernos a ese decreto. No puede ser que un tipo disponga sobre la vida de millones de seres humanos, porque se están metiendo con nuestra salud y nuestra vida”, enfatizó la ingeniera.

Apuntó que “antes los mandaban a China, que cobraba por recibir esos residuos, pero ya no los recibe más. Este es el dinero que entra cuando Macri decía que nos iba a abrir al mundo”, expuso.

“Esto excede cualquier color político e ideología partidaria. El medio ambiente lo tenemos que cuidar. Tenemos científicos que nos dedicamos a estudiar y no hablamos desde la maldad, sino para bien de todos. Lamentablemente tenemos una dirigencia política que son unos burros y unos corruptos”, fustigó.

Como miembro de Green Cross, adelantó que “desde la Fundación Interactiva de la Cultura del Agua vamos a sentar postura y también mandé el informe a Green Cross. De parte nuestra nos vamos a manifestar en contra y tomar posición contra este decreto que va a producir un daño a la salud del pueblo argentino”, sentenció.

Fuente: p23

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