Dos líneas comenzaron a operar en octubre y la tercera se pondrá en marcha en los próximos días. Las pérdidas ocasionadas por el incendio son irrecuperables, pero la decisión es seguir apostando a la provincia. El presidente de la empresa, Daniel Polonsky, agradeció el respaldo recibido a los vecinos fundamentalmente y al gobierno provincial y municipal. Tras reacondicionar un galpón más pequeño, la expectativa es recuperar el 70% del mercado que tenían. No podrán trabajar con todos los productos todavía pero hay un nuevo rumbo marcado por el cambio de gobierno que les permite pensar en la recuperación. Consideró fundamental la prórroga del subrégimen, en este caso para amortizar las nuevas inversiones, y en general para incentivar a que el resto de la industria radicada se siga expandiendo.

Río Grande.- Con dos líneas operando desde octubre y una tercera a punto de inaugurarse, el presidente de la fábrica Plásticos Río Grande, Daniel Polonsky, celebró la puesta en marcha luego del incendio devastador ocurrido hace exactamente un año. En diálogo con Radio Universidad, recordó que se hicieron cargo de la planta “a fines de 2001, y parece que siempre nos tocan las crisis, pero espero que podamos salir de todas. Vamos a cumplir 19 años en la isla y el incendio fue el 13 de noviembre, hace prácticamente un año”, precisó.

“La destrucción fue total, no quedó nada, ningún medio de producción. Afortunadamente teníamos otro depósito más pequeño donde empezamos a trabajar para adaptarlo y retomar las actividades. Teníamos más de 12 líneas de producción, donde se hacía film termocontraíble, film para empaques, film stretch, material para invernaderos y otros insumos de agricultura, silo bolsas y geo membrana. Los últimos años fueron todos para el mercado interno, pero antes tuvimos exportaciones, sobre todo a Centroamérica, también exportamos a África y Estados Unidos. Cuando empezaron las restricciones para conseguir materia prima, no pudimos atender esos mercados y los perdimos. No sé si podremos recuperarlos en algún momento, y casi el 100% últimamente iba al continente”, describió del estado de situación antes del incendio.

“Teníamos tres líneas principales, una es la parte de film stretch para envolver palets; el mayor consumo era de film termocontraíble, para los packs de botellas o de latas; y estábamos entrando muy bien con silo bolsa y geo membrana, que se utiliza mucho en minería. Cuando fue el incendio, tratamos de ver qué podíamos hacer rápidamente. No tenemos todavía posibilidad de reiniciar la línea de silo bolsa y geo membrana, que esperamos sea para una próxima etapa. Son líneas que llevan mucho tiempo para poner en marcha y una inversión muy grande, además requieren mucho más espacio del que tenemos disponible. Buscamos una alternativa para estar produciendo rápidamente de nuevo y trabajamos con el stock que había quedado en Buenos Aires, más la importación de un producto que hicimos a la isla para realizar un proceso abreviado. Hicimos una inversión muy grande en fraccionadoras, cortadoras, para poder seguir trabajando con el film stretch”, relató.

“Conseguimos rápidamente equipamiento nuevo y tuvimos que construir e instalar al mismo tiempo para poder estar trabajando lo antes posible. También mantuvimos parte del personal en este tiempo, que estuvo trabajando en forma permanente. Antes del incendio teníamos 73 empleados en la parte de producción, de ellos había muchos aplicados a mantenimiento y ese sector prácticamente desapareció. Hoy estamos con 26 personas, que fue lo que pudimos mantener. Con el resto de la gente, se indemnizó una parte y con otra parte se hicieron acuerdos con pagos dentro de las posibilidades. Hubo buena voluntad de la empresa pero también mucha buena voluntad de la gente, que entendió la situación. Algunos decidieron buscar otras opciones sin que nosotros lo propusiéramos y se hizo un acuerdo con ellos, porque no existía la posibilidad de continuar”, dijo.

Con la puesta en marcha de la planta, sostuvo que “este logro es la suma del esfuerzo de la gente que nos acompañó, de la ayuda de la provincia, de la municipalidad, por eso nos sentimos muy comprometidos y agradecidos con todos los vecinos y la gente que de uno u otro modo participó de algún beneficio que nos otorgaron, porque salen de los fondos de todos”.

Para poder resurgir tomaron un crédito y “se cumplió con lo pautado, incluso se superó lo que teníamos comprometido. También es muy destacable el aporte de todos los socios en un momento realmente difícil, con tasas altas y mucha incertidumbre. Decidimos seguir e invertir y se puso un gran capital para poner esto en marcha. Esperamos tener tiempo para recuperarlo”, manifestó.

Consultado sobre las pérdidas de la empresa, dijo que fueron “monstruosas y de varias decenas de millones de dólares, porque no teníamos buenos seguros. La compañía no era mala pero hubo pasividad de la empresa al no estar revisando los seguros permanentemente, a esto se sumó la inflación y el tiempo que pasó hasta cobrar. Esto licuó mucho el valor del dinero recibido, que representó el 10 ó 15% de la pérdida”, estimó.

“Esto fue más una responsabilidad nuestra, al no estar bien asegurados, y de la compañía de seguros que también demoró más de lo que correspondía. Esto nos perjudicó un poco, pero cumplió con la parte que tenía”, expresó.

Volver a empezar

Actualmente hay máquinas trabajando para sacar el material que quedó inservible en la planta incendiada pero “todavía no estamos haciendo la limpieza del terreno sino unos movimientos para recuperar algunas cosas que quedaron y estamos tratando de utilizar. Estamos sacando chapas por un tema de seguridad con el viento y que sea un lugar seguro. Para terminar la limpieza global, nos faltan unos trámites de aprobación”, dijo Polonsky.

La nueva planta se montó en un depósito de la empresa, “de un tercio de la superficie que se quemó. Allí hicimos una construcción nueva en una parte que estaba descubierta, es una torre donde están funcionando dos líneas nuevas y estamos montando una tercera, que empezará a trabajar a fines de noviembre o tal vez un poco antes. Ya está comprada una cuarta línea que empezaremos a montar, y estamos con actividad plena para esta primera etapa”, celebró.

“No vamos a volver a hacer todos los productos ni en los mismos volúmenes, pero sí vamos a poner a la empresa en una situación firme para comenzar con un nuevo crecimiento, de acuerdo a las circunstancias que se vayan dando. Estamos esperanzados en que la situación económica mejore un poco, que vuelva a haber algo de crédito y a costos razonables. De ese modo podemos pensar en crecer no solamente con lo que uno tiene en la mano sino con una financiación que permita acelerar los tiempos”, indicó.

“Muchos de los clientes los seguimos manteniendo y estamos recuperando algunos de los que perdimos, que fueron muchos. Esperamos que en 2020 podamos estar con la nueva planta, que es más reducida pero muy eficiente, y recuperar gran parte del mercado, si bien hay mercados sobre los que no vamos a actuar directamente”, aclaró.

Promoción imprescindible

El presidente de la empresa consideró fundamental la prórroga del subrégimen y expresó su fe en este nuevo modelo que inicia a partir de diciembre. “Sin certeza sobre la prórroga de la promoción industrial, pensar en nuevas inversiones se hace muy difícil. Estamos corriendo contrarreloj para ver si podemos recuperar la inversión que hicimos antes de 2023 y ya es un tema bastante difícil. Obviamente si se abren más posibilidades, nos entusiasma crecer y desarrollarnos. Si bien es un negocio y tiene que ser rentable, muchas veces no es la principal motivación. Si así fuera, hubiésemos puesto todo en Leliqs y lo pusimos en máquinas que recién empiezan a funcionar un año después”, remarcó.

“La inversión siempre es un riesgo, pero hay seriedad, un plan ajustado, complicado pero posible, pensando en la posibilidad de prórroga. Si realmente se firma la prórroga del régimen, así como nosotros, todos los industriales buscarán retomar el camino del crecimiento y de nuevos proyectos. Si no, es un camino de retiro, porque Tierra del Fuego es inviable sin un régimen de promoción, por lo menos en la parte industrial”, advirtió.

Consultado sobre los insumos, explicó que hoy se importan porque “hay un productor nacional de materia prima que no tiene suficiente producto. Nosotros optamos por trabajar con materia prima importada. Muchos años compramos a la petroquímica Bahía Blanca pero no hay suficiente producto en condiciones competitivas para brindarnos, y estamos importando principalmente de Brasil y de Estados Unidos”.

Logística sin resolver

Otro punto fundamental para el desarrollo industrial es solucionar los serios problemas logísticos en el país, y más aún en Tierra del Fuego.  “La complicación logística es enorme, en general trabajamos con el puerto de Ushuaia y, al estar baja la actividad, bajaron las frecuencias de los viajes y hay menos disponibilidad de bodegas en los barcos que traen la mercadería que llega a Buenos Aires. Todos los gobiernos han hablado de mejorar el tema de logística, y el tema de logística del puerto es muy importante, aunque no fácil de resolver en lo inmediato. En este momento tiene sus inconvenientes, porque hay que compartir el puerto con los cruceros, y es realmente chico. A nosotros nos vendría muy bien un puerto en Río Grande, pero no tengo los conocimientos técnicos ni la información suficiente para saber si es factible o no. Por lo menos debería haber una ampliación del puerto, en el lugar que sea, y bajar los costos para poder trabajar adecuadamente; además tener más frecuencias, porque hay que abrir líneas nuevas con las navieras para que paren en ese puerto. Es un tema muy complejo”, expresó.

Nuevos aires

Lo cierto es que “ya estamos trabajando desde fines de septiembre con las dos líneas nuevas. Empezaron las pruebas el 13 de septiembre y se puso en producción plena más o menos para el 13 de octubre. Ahora estamos instalando más máquinas para ampliar esa producción y esperamos recuperar por lo menos el 70% del mercado que teníamos antes del accidente, con la aclaración de que algunos productos no vamos a fabricar. La situación tanto en la provincia como a nivel nacional es compleja, pero estamos muy esperanzados con el cambio de rumbo. Estamos más de acuerdo con el proyecto de país que propone el gobierno electo que con el proyecto de país netamente financiero y productor de materia prima que venimos teniendo estos últimos años. Si bien van a ser años difíciles, son años de recuperación, y con la proa hacia un buen puerto, y no hacia donde estaba dirigida”, concluyó.

(Provincia 23)

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