Por/Alicia Castro

Es un texto antiguo, de cuando Theresa May era la premier británica. Pero fuera de esto, parece escrito hoy. Y da muchas razones para que le prestemos atención a la suerte del juzgado.

Yo soy muy amiga de Julián, el pidió asilo en 2012, el año en que yo llegué como embajadora al Reino Unido, nosotros inmediatamente le prestamos solidaridad. Éste hombre está obsesionado con una misión clara que es democratizar la verdad.

A diferencia de otras plataformas, WikiLeaks no revela una información relacionada con sus propias afinidades, sino que publica toda la información que recibe, normalmente encriptada, y una vez que está puntillosamente descifrada y chequeada, sin revelar la fuente, la publica,

Estados Unidos y el Reino Unido son socios en el castigo que le quieren aplicar a Assange por revelar crímenes de guerra.

Assange ha publicado más de 10 millones de documentos clasificados que revelan secretos terribles que antes pertenecían a una élite vinculada con el complejo industrial militar. Sobre los diarios de la guerra que nos informaron mejor que nadie sobre las decenas de miles de civiles muertos en las guerras de Afganistán y de Irán, sobre el encarcelamiento de docentes, los tratados de libre comercio que eran secretos, donde los Estados entregan sus soberanías a las corporaciones; brindó informaciones sobre negocios off shore, mostró a Hillary Clinton como una criminal de guerra, ya que festejó la destrucción de Libia y fue determinante en la invasión a Siria. Y en 2017, finalmente, Wikileaks, publicó Vault7, un archivo gigante que muestra la escala de espionaje global que nos alcanza a todos a través de nuestros teléfonos celulares, computadoras, de los datos que vende Google, Facebook. Somos todos manipulados y espiados.

Julian Assange es un soldado de la verdad. Me duele muchísimo que esté preso y con el peligro de ser extraditado a Estados Unidos.

Pocos se atreven a desafiar a Estados Unidos. Muchas veces le consulté si tenía alguna información más de Argentina, y su respuesta fue, automáticamente: si tuviera algo más lo hubiera publicado.

En el buen momento de Rafael Correa, de Patiño, cuando Ecuador se convirtió en una referencia importante en derechos humanos por haber asilado a Assange, la embajada concitaba la atención y la visita de muchas personalidades del mundo entero. Lenín Moreno se quejó hasta de que tuviera un gato; Lenín, el presidente de Ecuador,

Tratamos de brindarke confort en reconocimieno  a lo que él ha hecho por la Humanidad, pero con Lenín Moreno las condiciones se volvieron carcelaris: lo dejó prácticamente en confinamiento. Lenín Moreno es un hombre sádico.

Celebré cuando Lenín Moreno le ganó a un candidato de derecha, recordemos que fue vicepresidente de Correa… Y ahora, este gesto espantoso de abrirles las puertas de la embajada de Ecuador en Londres a la policía británica para que se llevaran arrastrado como animal a Julian Assange, sobre el que pesa un pedido de extradición de los Estados Unidos donde hay pena de muerte ¿no?. Parecía impensable, pero llegó.

Va a haber un juicio de extradición y se expondrán los argumentos que tiene el departamento de justicia de los Estados Unidos. Está acusado de conspiración por la presunta cooperación con un ex militar analista de inteligencia, Chelsea Manning, quien estuvo condenada a 35 años de cárcel, sufrió tortura, lo tenían encerrada desnuda. Finalmente, Obama, por presión internacional la indultó y ahora la han vuelto a poner presa porque no quiere declarar en un juicio secreto del gran jurado de Virginia, contra Sandia. Ha preferido ir presa. Es un poco el modelo del arrepentido”

Antes la CIA entrenaba militares, como entrenaban acá a maestros de torturas, ahora entrenan jueces y entrenan periodistas. Pero esto no es una opinión conspirativa mía, sabemos que Bonadío, Moro, han sido entrenados en estos aspectos en los Estados Unidos. El trabajo sucio que hacían antes los militares con picanas lo hacen ahora los jueces y algunos periodistas ¿no?

Los Majul, los Santoro, los Lanata, no son periodistas, son agentes de la prensa canalla.

Lo acusan de presunta cooperación con Chelsea Mannning para descifrar la contraseña de una computadora del Ministerio de Defensa de Estados Unidos perteneciente a un protocolo secreto, lo cual es imposible de constatar que, a la distancia, Assange pudiera tener alguna función en esto. Tampoco revela que WikiLeaks no devela su fuente, no va a acusar a Chelsea de haber sido quien le brindó la información que ha hecho tanto bien a la humanidad, ha corrido un velo gigantesco.

Donald Trump y Theresa May defienden el espionaje sobre la privacidad de todos los ciudadanos del mundo y el secretismo y opacidad de los estados. May está completamente dispuesta a entregárselo a su socio Trump. Son socios. En las guerras, en los crímenes, en las guerras que tienen que ocultar, son socios en el castigo que le quieren aplicar a quien ha develado los crímenes de guerra que son tanto de los Estados Unidos como de los socios de la OTAN.

Esto es de lo que se lo acusa en principio, pero según sus abogados, de los cuales conozco a muchos, incluso Baltazar Garzón, el ex juez, esto puede ser el principio solamente y luego lo pueden acusar de otros delitos.

Seguramente lo acusen de otros delitos, por ejemplo el de espionaje, por el que lo pueden condenar a muerte. Es el temor de quienes queremos la verdad. Porque es el rol que tiene la verdad en la ética de todas las religiones, de todas las filosofías, lo que está en peligro.

Una reflexión que debería ser reflexión de todo el periodismo: Assange no es norteamericano, la plataforma Wikileaks es una organización de noticias extranjera y la idea, que el gobierno de los Estados Unidos ha alcanzado, con su larga mano, de extraditar a un integrante de cualquier medio de comunicación en el mundo, es aterradora,

Nunca sucedió en la historia de los Estados Unidos que un editor haya sido perseguido por presentar información verídica a la opinión pública. De consumarse la extradición, podrían pedir la extradición de cualquier periodista nacional o «progresista».

La libertad de prensa no consiste solo en el hecho de publicar, de emitir un programa de radio… Es el derecho de leer, el derecho que tenemos todos de informarnos, yo creo que el tema Assange es un tema de todos aunque las tragedias cotidianas de la Argentina nos impidan verlo.

(Pájaro Rojo)

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