Desde La Habana, Cuba, la vicepresidenta de la Argentina, Cristina Kirchner, analizó la actualidad argentina y del mundo actual, dedicando buena parte de su discurso a pedir que se revise el endeudamiento al que fue sometido nuestro país, tildándolo de ilegal por estar «prohibido en el estatuto del propio FMI que se preste dinero para ser fugado» y reclamando al Fondo Monetario dejar crecer a la economía argentina ya que «si hay recesión nadie va a pagar ni medio centavo».

Solicitó que se revisen las tarifas de servicios públicos: «las tarifas públicas tienen que ser revisadas», para que vuelvan a ser «justas y razonables». «Los pesos que le sacaron a los argentinos con las tarifas de servicios, las empresas los usaban para comprar dólares y llevárselos al exterior», explicó, relacionando el préstamo del fondo con los permanentes tarifazos concedidos a las empresas. «Se cuenta con todos los instrumentos legales para poder hacer una revisión tarifaria que le devuelva a los argentinos la confianza de que cuando votan y se les dice que se va a hacer tal cosa, se va a hacer», sostuvo.

Y acusó de mafioso a Mauricio Macri: «En la Argentina el lawfare tuvo un capítulo especial, adquirió una característica adicional, tuvo un componente mafioso, ir contra la familia, las mafias apuntan a las familias, se tradujo en la persecución a mis hijos, pero especialmente a Florencia, advirtieron que era un lugar especial para mí donde podía horadarme, una madre soltera, sola con su hija. Vieron un lugar donde podrían doblegarme. Debe ser ese componente mafioso los ancestros, de la Ndrangheta italiana, la mafia calabresa».

«Florencia hoy está aquí, y quiero agradecer especialmente al gobierno, a las autoridades de Cuba y a los profesionales médicos de Cuba, excelentes. La fama la tienen muy bien ganada. Tuve la experiencia fantástica de que Florencia sea diagnosticada adecuadamente y hoy la verdad que está muchísimo mejor. Tengo que agradecerlo», expresó ante la mirada atenta del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.

«Hoy se invalida a los dirigentes políticos a partir de la condena mediática primero, y luego mediante la confirmación en lo judicial de lo que ya se había instalado mediáticamente. Esto de que no hay gobierno que aguante cuatro tapas de un diario muy importante en mi país… Eso fue lo que intentaron hacer conmigo, claramente. Condenarme socialmente, aislarme de modo tal que no fuera un peligro para lo que querían y venían a hacer», explicó.

Analizó el megaendeudamiento contraído en los últimos 4 años: «El 24 de marzo de 1976 había que clausurar a una Argentina que había optado por un modelo de producción, de trabajo, de industria. Entonces se instaló el modelo financiero y comenzó un período de endeudamiento, con un promedio de endeudamiento por año de más de 10 mil millones de dólares. Después del 10 de diciembre de 2015, vino otro modelo de endeudamiento. El período más terrible había sido el de la dictadura, con más de 10 mil millones de dólares de deuda por año. Bueno, estos cuatro años el promedio de deuda fue de 30 mil millones por año.»

Reclamó investigar la deuda externa: «El no haber investigado la deuda la otra vez fue lo que permitió que se haga lo mismo. Sturzenegger volvió e hizo lo mismo. Hubo impunidad. Ahora por segunda vez, Sturzenegger más Caputo, volvieron a hacer lo mismo. Si los argentinos dejamos que todo sea igual, no sería que extraño que en 4 u 8 años, vuelva Sturzenegger al país. Hoy está dando clases en una universidad americana, mientras los argentinos nos debatimos en situaciones económicas y sociales terribles».

Pidió un Nunca Más para la deuda y criticó en duros términos la responsabilidad del Fondo Monetario:: «Así como con Alfonsín hubo un Nunca Más a la dictadura, creo que tiene que haber un Nunca Más a la deuda. Habíamos dejado el país sin deuda con el FMI, nos habíamos independizado de esa auditoría condicionante de modelos de desarrollo. Y cuatro años después… nos entregan el país con una deuda de 44 mil millones de dólares con el FMI. Cuando te prestan y te comprometés a devolver en un plazo que cualquiera que tiene una mínima idea de la economía sabe que no vas a cumplir, estamos ante un plan de subordinación definitiva del país a intereses que no son los nuestros. Kristalina separó a Lipton que fue el responsable de ese préstamo ilegal, porque estaba prohibido por el estatuto del FMI. «.

«Cuando se dice ‘no se puede hacer una quita porque su estatuto prohíbe hacer quitas’ pero también prohíbe que se den créditos para que se termine fugando, apliquen el estatuto del Fondo entero. Todos deben respetar las normas, el deudor y el acreedor. Si se hizo un préstamo del 66% por fuera de la historia del Fondo y violando las obligaciones del propio Fondo debería haber una quita sustancial. No es un préstamo para hacer represas, carreteras, programas ni obras de infraestructura. El Fondo presta para dar estabilidad a los países, pero acá se prestó para que se fugara el dinero e incluso para un carry trade con intereses de hasta el 80% que no se pagan en ninguna parte del mundo», explicó.

Acusó también a las empresas de servicios públicos beneficiadas por los tarifazos de Mauricio Macri: «Los pesos que le sacaron a los argentinos con las tarifas de servicios, las empresas los usaban para comprar dólares y llevárselos al exterior. La fuga fue por varios agujeros. Por un lado se fue al mundo de la especulación financiera. Por otra parte, las tarifas convertidas en pesos y luego en dólares para llevarlos afuera. Las tarifas públicas tienen que ser revisadas. Yo quiero saber si todos los aumentos que se hicieron, los presupuestos de enero de 2016 a la fecha, si las inversiones han sido hechas, teniendo en cuenta lo que dijo la Corte de que las tarifas sean justas, razonables y se puedan pagar. Se decretó la emergencia económica, sanitaria, energética y tarifaria, se facultó al Poder Ejecutivo para intervenir y poder hacer una revisión tarifaria. Se cuenta con todos los instrumentos legales para poder hacer una revisión tarifaria que le devuelva a los argentinos la confianza de que cuando votan y se les dice que se va a hacer tal cosa, se va a hacer».

«Es muy perverso todo, es un mecanismo que podríamos hasta denominar de demoníaco», expresó al explicar que la delegación de soberanía en los tratados bilaterales a tribunales internacionales como el CIADI, aunque fuera denunciada solo tendría efectos a los 30 o 40 años.

Solicitó al Banco Central explicar el endeudamiento contraído: «Como Alfonsín entendió que había una deuda de la democracia con lo que había pasado con los derechos humanos con la dictadura creo que hay una deuda de explicarle a los argentinos cómo fue este endeudamiento. Quien tiene estos datos es el Banco Central de la Argentina, que debería informarle a los argentinos de cómo fue el endeudamiento, cómo fue el proceso y quiénes fueron los beneficiados. Es una deuda que la democracia tiene».

En un mensaje al FMI, expresó: «No se puede pagar la deuda si no nos dejan crecer primero. No podemos crecer si el Estado no inyecta fondos a la economía, esto tiene que quedar muy claro, no se sale de una recesión si no se invierte desde el Estado porque ningún empresario va a invertir en una economía en recesión. Si hay recesión nadie va a pagar ni medio centavo».

Reflexionó sobre la crisis de la democracia en Occidente: «La democracia como está organizada en todo Occidente, con esta organización tripartita del poder que nos viene de la Revolución Francesa, con el correr de los siglos han surgido otros poderes, aquellas constituciones era cuando se caía el Ancien Régime, el clero, la monarquía, la aristocracia, pero en doscientos y pico de años han surgido las multinacionales, el poder económico, los medios de comunicación, que no existían en 1789 y que no están regulados. Está todo súper regulado lo que tiene que hacer un funcionario público y no los poderes económicos. Hay que establecer un modelo en donde los verdaderos poderes tengan una regulación».

Y expresó su opinión sobre los futuros cambios del sistema productivo capitalista: «La gran discusión es quién conduce el proceso capitalista de producción. Creo que hay algo más que una guerra comercial entre EEUU y China. En el modelo de EEUU la producción la conduce el mercado y en el modelo chino el Estado asociado al mercado. La gran disputa va a ser si la conduce el mercado o el Estado que tiene responsabilidad con miles de millones de personas que tiene que conducir, en China esto se ve muy claro. China ha incorporado a millones de chinos por año. Si el mercado conduce todo nos lleva al desastre».

Criticó la admiración de muchos dirigentes argentinos por los EEUU citando el cruce entre Trump y Nancy Pelosi donde la líder del partido demócrata terminó rompiendo en cámara el discurso del presidente norteamericano: «Es hora de dejar de ser un poco tilingos, si hay grieta en Argentina en EEUU no sé lo que hay entre demócratas y republicanos»

Se despidió agradeciendo al público y luego de una referencia al polémico «lenguaje inclusivo»: «A mí no me gusta el todes, digo a todos y todas», finalizó.

(Kontrainfo)

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