Por/Alfredo Moreno

El consumo de internet creció entre un 30 a un 35% según estimaciones iniciales de CABASE (Cámara Argentina de Internet). Porcentajes similares un 28%, informaron desde Telecom (Fibertel, Arnet y Personal) integrante de Cablevisión Holding. ¿Qué rol debe cumplir el Estado?

En tiempos de COVID-19, internet es la infraestructura de comunicaciones que posibilita el territorio digital para el encuentro social y laboral, así como el acceso a la información, consumos culturales y de entreteniendo. En nuestro país, desde que se decretó el cuidado de los argentinos por cuarentena, las Telecomunicaciones y centralmente internet ocuparon el centro de las demandas de servicios para satisfacer otros servicios, el educativo, el de salud, el laboral, el entretenimiento, etc.

El consumo de internet creció entre un 30 a un 35% según estimaciones iniciales de CABASE (Cámara Argentina de Internet). Porcentajes similares un 28%, informaron desde Telecom (Fibertel, Arnet y Personal) integrante de Cablevisión Holding.

El teletrabajo (Home office) en Argentina, aumento en un 35% el tráfico de las VPMn (redes privadas virtuales). Este tipo de conexión, utilizada por los trabajadores remotos para conectarse a los sistemas de gestión de la empresa en la que prestan servicio. Además, aumento el consumo de aplicaciones de video conferencia corporativas y licenciadas, en el orden del 450%. Las aplicaciones de software como Skype, Webex y Zoom son las crecieron en este contexto. 

El caso de la aplicación de video conferencia china Zoom creció 1800% ya que es utilizada por otros sectores con Educación y Salud. Plataformas de comercio electrónico como Mercado Libre creció un 20% en sus transacciones de compra / venta de productos. Las redes sociales de mayor consumo tuvieron un crecimiento notable Instagram 20%, Facebook +85% y Whatapps +120%. El uso de streaming de video duplico el consumo en Netflix y Youtube.

Movistar también ofreció datos de consumo, obtenidos a través de LUCA, la unidad de negocios de Big Data de la compañía. Notaron un aumento en el uso de VoIP (Voice over IP, o llamadas por Internet caso Whataps, entre otras), que duplicó. 

Las empresas de telecomunicaciones Telecom, Telefónica y Claro , una vez más, muestran la voracidad capitalista, lo único que les importa es facturar cada vez más, aumentar las ganancias y reducir los derechos laborales. Las facturas de los clientes/consumidores de sus servicios de telefonía móvil legaron con aumentos del 9 al 15%. Es como pescar en el medio del cardumen.

Inclusión Federal a la Conectividad: la necesidad de más Estado

La importancia de las redes de telecomunicaciones en la competitividad y el valor agregado de un país es enorme: es estratégica para garantizar a sus habitantes condiciones básicas de servicio para el acceso a internet y el consumo y la producción de los contenidos que habitan la red de redes.

La infraestructura de telecomunicaciones es fundamental a la hora de definir factores que van desde la igualdad de oportunidades en el acceso a los servicios basados en TIC (Tecnologías de Informáticas y Comunicaciones), hasta el nivel de desarrollo de iniciativas innovadoras y emprendedoras en las áreas de las políticas públicas y la participación ciudadana en el acceso y seguimiento de la información pública.

Nos encontramos en un momento histórico en la evolución de la infraestructura de telecomunicaciones, en el que uno de los mayores desafíos es resolver adecuadamente la ampliación de la cobertura de la red troncal de trasporte y de distribución de fibra óptica para llegar a todos los rincones y localidades del país y el reemplazo de las redes urbanas de acceso domiciliario de cables de cobre por fibra óptica, lo cual involucra cuantiosas inversiones.

En este contexto, la ineficiencia de origen que registra el régimen regulatorio basado en el mercado con gestión privada de operadores de red en competencia, que obliga a una superposición de infraestructura, ha profundizado su crisis en todo el mundo. En un escenario en el que los incentivos a la inversión son cada vez menores donde el papel del regulador se ha convertido en una misión imposible: si no impone control al incumbente, este anula toda posibilidad de competencia. El caso de Argentina es un buen modelo de estudio en las políticas de apertura de mercado 2016 a 2019 en el sector.

Desde un punto de vista neoliberal, debería ser la iniciativa privada en un mercado desregulado, las que se encarguen de invertir en infraestructuras que posteriormente puedan rentabilizar cobrando a los ciudadanos/usuarios por su utilización. 

El caso de Argentina muestra que tanto Telefónica como Telecom tienen su inversión demorada hace años, con tecnologías de redes fuera de norma, con cableados de tendido aéreo en plena ciudades, con contamiación ambiental, degradación técnica y laboral, con servicios de baja calidad que llenan demandas de sus clientes en los organismos de defensa al consumidor y con un regulador que ha estado muy predispuestos a escuchar y satisfacer sus demandas de mercado.

EL desarrollo de las TIC ha desplazado conceptos que han guiado la facturación/ganancia de las empresas de telecomunicaciones (Telcos) hasta principios del siglo XXI. 

Esos modelos carecen de sentido, y al no poder facturar cantidades variables en función de factores como el tiempo y la distancia (consumo de contenidos ej. audiovisuales), los rendimientos tienden hacia un descenso notable de la facturación en relación a las ganancias facturadas por las empresas productoras de servicios con contenidos. 

Las Telcos por tanto, se ven abocadas a un futuro en el que tiene unos rendimientos inferiores basados en clientes que utilizan tarifas planas, permanecen conectados en todo momento y usan sus infraestructuras para consumir producto. En este contexto, disminuyen las inversiones necesarias en infraestructura y actualización tecnológica que deben sostener para brindar un servicio cuya calidad este acorde a lo que se factura. 

Las nuevas empresas que dan valor a red, que no son las Telcos, son el centro de una facturación creciente ya que sus contenidos son consumidos y demandados por los ciudadanos a escala global. 

Las funciones del regulador son determinantes a la hora de asegurar la universalidad del servicio y garantizar la interconexión de las redes. De no ser así, esto redundaría sin duda en una cobertura restringida a lugares en los que por nivel de población y actividad resultase rentable hacerlo, nuevamente el mercado argentino es un claro ejemplo de este desequilibrio.

Ahora bien, pensemos la dinámica resultante de esta situación: por un lado, el operador incumbente es el único obligado de una manera real al sostenimiento de una infraestructura que proporcione acceso universal e interconexión de redes. En esta situación, el incentivo para los operadores privados es nulo y van a seguir desatendiendo el desarrollo de nuevas infraestructuras o mejora de las existentes; más aún cuando dichas infraestructuras posibilitan, precisamente, la sustitución parcial o total de productos de la empresa con ofertas de otros protagonistas en la venta de contenidos. 

Ante un escenario así, las empresas de telecomunicaciones en argentina optarían, como optaron, por un retraso de las inversiones y por la rentabilización a ultranza de las infraestructuras existentes, fenómeno que se acentuaría más en una situación de desigualdad en el acceso a las telecomunicaciones y la demora de llegada directa de las políticas públicas.

Como segundo efecto posiblemente indeseable, tendríamos a múltiples empresas desarrollando tecnologías fuera de norma y un conjunto de infraestructuras muy posiblemente redundantes, con una utilización muy posiblemente subóptima de los recursos.

La alternativa es el sector público

El desarrollo y operación de una infraestructura común financiada por los servicios facturables de transporte y una política abierta a aquellas empresas que desean proveer servicios en la red en régimen de libre competencia, y balanceada de manera que se procure una autofinanciación no sólo de las infraestructuras como tales, sino de su ulterior evolución y mejora. El contexto actual motorizado por el desarrollo tecnológico posibilita que los Estado promuevan un modelo de desarrollo y operación de las infraestructuras sobre las que se asienta el pasaje de la Sociedad de la Información a la Sociedad del Conocimiento.

Otro cambio de contexto evidenciado en EEUU en el 2018 es que la gestión privada de la red amenazó y logro desplazar una de las características fundamentales que definen a las redes tal y como las conocemos: su neutralidad (1). Otras experiencias como la de Australia y el Reino Unido muestran los beneficios de un apolítica pública para la Telecomunicaciones. (2)

Una infraestructura de telecomunicaciones en manos de un Organismo Público con representación parlamentaria, despierta todo tipo de temores sobre el control de las mismas, o peor, de lo que fluye por ellas. Para el caso de Argentina es una garantía de acceso igualitario a la calidad de servicios. 

ARSAT la empresa pública de comunicaciones creada en 2006 por el presidente Néstor Kirchner, posee la experiencia de desplegar y operar la red de fibra ótica de más de 40 mil kms desde La Quiaca a Ushuaia para comunicaciones terrestres. Además de operar los ARSAT 1 y 2 para servicios de comunicación satelital. ARSAT esta en condiciones de operar, mantener y mejorar la infraestructura de telecomunicaciones argentina.

El mayor reto de un modelo nacionalizado y democrático es crear las condiciones para un modelo de competencia menos sesgado, en el que los factores que realmente llevan a la industria a avanzar estuviesen sometidos a una dinámica de competencia real, no mediatizada. Sin duda, defender la neutralidad de la red, su calidad, coherencia tecnológica y asegurar que las reglas básicas de esa comunicación no se condicionan a intereses empresariales, sino al bien común. 

La necesidad de un nueva Estado nos convoca. Las acciones políticas en relación al cuidado de los argentinos en este momento de pandemia, pone blanco sobre negro las necesidades de avanzar a construir un Estado que valorice la seguridad social, la educación, la ciencia y la técnica y se potencie con áreas estratégicas como las Telecomunicaciones y el desarrollo de valor agregado en la red.

(1) https://www.techdirt.com/articles/20140815/11185428225/data-analysis-fcc… (2) https://en.wikipedia.org/wiki/National_Broadband_Networkhttps://www.theguardian.com/politics/2014/aug/11/nationalise-mobile-phonhttps://elpais.com/internacional/2019/11/15/actualidad/1573822338_851460… https://amp.businessinsider.com/bernie-sanders-internet-as-utility-plan-…

Por Alfredo Moreno. Computador Científico. Profesor TIC en Universidad Nacional de Moreno

Fuente: Agencia Paco Urondo

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