Mediante un comunicado oficial, aseguraron que para el control de la población de conejos por la plaga presente en inmediaciones de la Institución, “se tomarán medidas para evitar daños ecológicos, a la salud y edilicios, priorizando la seguridad de personas, el resto de los animales y el ambiente”. En el documento también se expuso el riesgo y el daño que genera la propagación de esta especie exótica.

l Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC) emitió este martes un comunicado oficial sobre las acciones previstas para el control de la plaga de conejos silvestres en inmediaciones de la Institución, en el que aclararon que la fumigación será pasiva y no afectará la salud de las personas, ni a otras especies.


“Se tomarán medidas para evitar daños ecológicos, a la salud y edilicios, priorizando la seguridad de las personas, el resto de los animales y el ambiente”, sostiene el documento publicado en la página web oficial del Centro www.cadic.conicet.gov.ar. 


La exposición del CADIC se conoció luego de la presentación de un recurso de amparo ante la Justicia –por parte de AFADA y ARAF- para evitar la matanza de conejos que habitan en el predio de la Institución, que se realizaría mediante fumigación y extracción manual de los ejemplares. La causa iniciada el sábado pasado, se encuentra en el Juzgado Civil y Comercial Nº 2 a cargo del doctor Gustavo González.

Sobre las consecuencias de la propagación de conejos

El comunicado del CADIC destaca que se trata de una especie exótica, y advierte que “la invasión del conejo conlleva riesgos para el medioambiente, la salud de la población, la operación aerocomercial y las construcciones edilicias”. Afirma que para el control de esta plaga, se han evaluado diversos métodos priorizando “la bioseguridad de las personas y del resto de las especies animales, así como la ausencia de impacto ambiental”.


De acuerdo al documento, en la construcción de sus madrigueras los conejos destruyen la vegetación, eliminando el hábitat de especies nativas y dejando expuesto el suelo a la erosión del viento y las lluvias; además representan un riesgo sanitario en contacto con animales domésticos o con las personas; también pueden generar riesgos a la seguridad de las aeronaves en la zona, y sus madrigueras producen hundimientos y derrumbes poniendo en serio riesgo la infraestructura que se apoye sobre ellas (como el edificio del CADIC).


Las técnicas de control no letales incluyen el traslado de los animales, sin embargo “el problema no se soluciona, sino que se transfiere a otro sector”, sostiene el documento, y agrega que “tampoco existen herramientas de esterilización que puedan aplicarse al total de la población de conejos, que sean efectivas y seguras para otras especies, y a estas limitaciones se añade el hecho de que el predio se encuentra habitado continuamente, es un espacio laboral y está localizado en una zona urbana”.


A partir de ello, se realizará una fumigación pasiva y extracción manual. “Este procedimiento no implicará riesgo para la seguridad ni la salud de humanos ni de otras especies animales y posee un impacto nulo para el medioambiente -asegura el comunicado del CADIC-. No se emplearán métodos de control biológico como la inoculación de virus o agentes patológicos”.


El documento advierte que la propagación del conejo “enciende nuevas alarmas ambientales y sanitarias”, y eso “obliga al CADIC a tomar acciones de control de esta especie dañina que, a pesar de no ser agradables, se revelan como indispensables en pos de evitar daños mayores”.

(Diario del fin del mundo)

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