Mientras el coronavirus les hace recordar las pérdidas varias veces millonarias ocasionadas por la aplicación momentánea de la Ley Gaucho Rivero en 2012, que impidió que buques turísticos de bandera inglesa o de sus estados asociados tocaran puertos continentales de la Argentina o el de Ushuaia si a su vez iban a Malvinas; el gobierno británico que usurpa las Islas australes evalúa la reactiviación de la actividad turística, y si fuera así, cómo. Con una ventaja: la existencia del Acuerdo Foradori Duncan que firmó el macrismo y que el gobierno de Alberto Fernández mantiene.

El sitio web probritánico mercopress describe las expectativas del gobierno ilegal ingles en Malvinas para la próxima temporada de verano y también compara: “Las Islas Falkland están preocupadas por el turismo y qué puede esperarse de la próxima temporada. El turismo es una de las principales industrias de las Islas y ha estado creciendo sostenidamente a pesar de los intentos abusivos de un vecino por coartar su desarrollo, pero en las actuales circunstancias la pandemia se ha convertido en la incertidumbre y desafío mayor”.

En sintonía y al servicio del colonialismo, mercopress subraya a la breve aplicación de la Ley fueguina conocida como “Ley Gaucho Rivero” de “intentos abusivos de un vecino por coartar su desarrollo”, en referencia a que en 2012 la ley -replicada en las todas las provincias costeras de litoral atlántico- tuvo su aplicación, llevando a que dos de las 3 grandes empresas armadoras decidieran no tocar puerto en Malvinas y si en los continentales y en Ushuaia; asunto que se tradujo en la perdida de unos 6 millones de dólares a las arcas del usurpador ingles en las islas australes argentinas. Esta vez, con una ventaja; que el gobierno de Mauricio Macri firmó un acuerdo con Gran Bretaña, el Foradori-Duncan; mediante el cual diplomáticamente nos compromete a “remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo comercio, pesca, navegación e hidrocarburos”. Como es su mandato; a favor de los británicos.

Mercopress, toma del semanario Penguin News, declaraciones de la Directora Ejecutiva de la Oficina de Turismo del gobierno ilegal de las Islas, Steph Middleton; quien dijo que, en los próximos tres meses, se tomará una decisión sobre la política de inmigración, no más allá de octubre; basada principalmente en el estatus global de la pandemia y los consejos médicos.

Esta decisión es Punto Cero de partida: si se decide cerrar a las islas a toda visita, menos las esenciales, no habrá turismo alguno, ni parcial ni para todos en la próxima temporada.

Sin embargo, si la decisión es aceptar a los visitantes, puede implicar una apertura parcial de fronteras, como podría ser sólo los cruceros que hayan sido testeado todos sus pasajeros o sólo aceptar visitantes que llegan vía el puente aéreo.

En el día a día, se está elaborando una publicación quincenal que sigue de cerca la respuesta de la industria del turismo global al Covid 19, para evaluar hasta cómo se presenta la próxima temporada turística a nivel mundial.

“Nuestros visitantes vienen de todo el mundo (…), a menos que hagamos un seguimiento de estos mercados, el sentimiento de esos consumidores, qué están planificando las aerolíneas y los operadores de los cruceros, no estaremos preparados para lo que viene”, evaluó Middleton.

En segundo término, el gobierno colonial ha pedido trabajar sobre un modelo que, basado en distintos escenarios de autorización para los visitantes a las Islas, permita una proyección del número de visitantes, lo que gastarían y su impacto sobre la economía.

Según la información publicada, la IAATO -la Asociación Internacional de Operadores del Turismo Antártico-, ha informado que se están preparando para “la próxima temporada normalmente”. Lo mismo que Latam, quien ya está vendiendo sus vuelos desde Heathrow (Londres) a Mount Pleasant (Malvinas) para el mes de diciembre.

(Agenda malvinas)

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