El Dr. Christian Tejedor advirtió sobre la posibilidad de contagios en las reuniones sociales de fin de año, seguidas de las fiestas, en las que pueden verse afectadas las personas mayores. Pidió mantener las medidas de precaución, minimizar las reuniones y no descartó un rebrote la primera semana de enero. Por el momento hay “una meseta” que les ha permitido retomar la atención de otras patologías. Respecto de la vacuna, no pudo dar precisiones de cuándo comenzará el programa, pero cifró expectativas en que, con el regreso de las vacaciones donde también se pueden producir contagios, pueda servir como una nueva barrera.

Río Grande.- El Dr. Christian Tejedor, director del hospital regional Río Grande, fue consultado por Radio Universidad 93.5 sobre el impacto de las aperturas en el aumento de casos, que se ha observado en los últimos días. “Esto está pasando en todos lados. Donde se flexibilizó la actividad, hubo un aumento no muy significativo de casos, pero lo hubo, así que era algo esperable. En el hospital por ahora están bastante controladas las cosas, incluso en las últimas dos semanas se fue habilitando más actividad programática. Tenemos una sola sala con pacientes con coronavirus y la otra terapia está abierta para poder hacer estas actividades programáticas y atender pacientes no COVID. La sala tiene todavía una cantidad importante de pacientes, son siete en área crítica y más de veinte en la sala. Muchos de ellos han quedado más crónicos pero también hay pacientes agudos y siguen entrando. No llegamos a los 30 internados en este momento”, estimó.
“Varias veces hemos dicho que, si se flexibiliza la actividad, va a haber casos. Tendríamos que llegar a cero, pasar por lo menos dos ciclos de contagio sin ningún caso para decir que la ciudad está libre. Como hay conexión con otras ciudades y hay vuelos, va a seguir habiendo casos”, aseguró.
“La mejor opción es mantener un número de casos fijos, sin que haya una explosión, y recuperar actividad para atender a todas las patologías que han quedado en segundo plano”, dijo.

Reuniones y fiestas

El médico reconoció que “la gente ya no tolera estar guardada y obviamente se relaja. Nosotros seguimos recomendando la distancia social, el uso de tapabocas, el lavado de manos. Es lo que ha demostrado que frena la cantidad de contagios. Sabemos que en las fiestas va a haber reuniones más importantes y hay que tratar de limitar al máximo eso, que sean familiares, conocidos, y que sepamos qué situación epidemiológica tienen. Generalmente antes de las fiestas se junta gente joven por cuestiones laborales, despedidas, y después vienen las reuniones en las fiestas con sus familiares y personas mayores. Ahí es donde surgen los problemas”. 
Consideró “una posibilidad que a partir del 5 de enero haya un rebrote y empecemos a ver más casos. Esperemos que no y que, con la vacunación, disminuya la cantidad de casos”.

Sin fecha de vacunación

A propósito de la vacuna, todavía “no se sabe nada y faltan muchas cuestiones de logística para la vacunación. Todos están programando cómo va a ser la campaña pero primero tienen que llegar las vacunas a destino. Seguramente llegarán a Buenos Aires y desde ahí se hará la distribución. Como en todos lados se empezará por el personal de salud, fuerzas de seguridad y mayores. Tiene que ver también qué vacuna va a ser aplicada y esto pasa por nación, no por las direcciones de los hospitales. No tenemos información precisa todavía, y tampoco queremos generar ansiedad en la población. Cuando sea el momento se va a anunciar y seguramente lo hará la Nación”, manifestó.

El día después de las vacaciones

Otro factor que puede incidir en un rebrote es el regreso de las vacaciones. “Es posible que en febrero o marzo haya un rebrote, pero si empieza a haber vacunación, debería haber una barrera más. Ahora tenemos la posibilidad de un rebrote luego de las reuniones sociales y las fiestas. Considerando los casos que tenemos confirmados y que pueden tener relaciones con contactos que no se han diagnosticado, puede que no haya un pico tan grave. Es mejor mantener una meseta que hacer un pico como el que tuvimos, que desbordó toda la atención”, señaló.
“Los casos manejables son los que estamos teniendo ahora y nos permiten seguir atendiendo al resto de los pacientes. Si no, la gente no va a tener complicaciones por COVID sino por las enfermedades comunes. Estos días hay gente que va a viajar, en Argentina se identificaron tres cepas y eso va a seguir pasando, por eso creemos que la vacuna va a tener que ser anual, como la gripe”, expresó.
En cuanto a los síntomas, dijo que “varían de acuerdo a la gente. Hay cuadros que se presentan con diarrea, dolor abdominal, otros con dolor de garganta y un cuadro faríngeo, hay un cuadro gripal típico y otro sólo con pérdida del gusto y el olfato”.

Al aire libre

También indicó que el uso de barbijo al aire libre no es necesario. “La actividad al aire libre tiene un riesgo de contagio mínimo. No se usa barbijo, se trata de reducir los grupos, mantener la distancia. Mientras se hace ciclismo, trekking o lo que sea, es sin tapabocas. Manejar el auto con barbijo no tiene mucha razón de ser, más si está solo. Lo deberían usar cuando no pueden mantener la distancia, pero si es familia conocida tienen que ir sin barbijo”, expresó.

Falta de profesionales

Dado que fue incluido en el presupuesto de salud la incorporación de profesionales, el director celebró esta postura del Ministerio: “En la provincia siempre tuvimos un déficit importante de profesionales, por diferentes razones, porque migran o lo que sea. Tendríamos que estar incorporando siempre y no hablo de médicos nada más. Es muy importante que esto se siga considerando para mantener el flujo, porque no todos se quedan hasta jubilarse. Hay que mantener la cantidad de plantas y todos los ingresos posibles por año siempre le suman al sistema”, destacó.
“Todavía nos falta una cantidad importante de profesionales, hay áreas que están muy sentidas, como la guardia médica, que se palió con el resto de los profesionales del hospital. En la terapia intensiva, a la cual pertenezco, pasó lo mismo. Hay áreas donde hay una cantidad muy baja. No pasa lo mismo en el hospital de Ushuaia pero en el nuestro sí. La guardia ha hecho un esfuerzo sobrehumano, y también hemos hecho un esfuerzo importante en la terapia. El servicio de clínica médica colaboró en otras áreas. Todos colaboraron pero faltan sobre todo en la guardia”, concluyó.

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