Mientras los ingleses cuentan con organismos internacionales, los mejores estudios de abogados, capitales de grandes empresas a su disposición y hasta presidentes, cancilleres y funcionarios argentinos que juegan a su favor; el juzgado federal del Río Grande donde se asientan todas las causas relacionadas a Malvinas; carece de espacio físico y peor aún de un equipo jurídico, técnico-profesional que se ocupe de manera exclusiva a defender los ex soldados y a los derechos soberanos de todos los argentinos. 

Todas las causas judiciales relacionadas a Malvinas devenidas de la guerra de 1982 como las ligadas a los delitos económicos producto de la ocupación colonial británica; por jurisdicción y proximidad, tiene asiento en el Juzgado Federal de Río Grande. Un juzgado que, además; desde su inicio se ocupa de las violaciones aduaneras a la Ley de Promoción Económica y Fiscal 19.640, y entre otras; a las denuncias contra entidades nacionales como el PAMI, ANSES e YPF. Reuniendo un total de 12.200 causas.

Ya en 2007 la exjueza Lilian Herráez, advertía sobre la necesidad de contar con una estructura especial que se ocupara de manera exclusiva sobre la Cuestión Malvinas. Ante la falta de respuesta institucional, en 2014 fueron los propios Veteranos de Guerra impulsaron un proyecto de ley para que el Congreso argentino creara un Secretaría Especial en ese tribunal. Pero 13 años después, el Juzgado Federal de Río Grande adolece de las mismas falencias que por entonces acusaba la exmagistrada.

De tal manera, las causas por violaciones a los DDHH sucedidas durante la guerra (donde se investigan las denuncias contra los militares argentinos y británicos), y aquellas otras contra la petroleras que exploraron dentro de la plataforma argentina con licencia inglesa, como la licitación macrista que permitió que empresas de ese país adquirieran áreas para la exploración y explotación de nuestros recursos; se pierden en ese universo de las 12.200 causas.

La debilidad argentina en materia judicial se incrementa cuando se toma dimensión que el usurpador británico, no solo tiene a su disposición Organismo Internacionales que juegan abiertamente a su favor, sino además capitales financieros y empresariales y poderosos estudios jurídicos que lo asisten. Y además la complicidad de varios países y gobiernos, y sobre todo de presidentes, cancilleres, diplomáticos y funcionarios argentinos que han permitido el escandaloso saqueo sobre un espacio territorial de la Nación que ya abarca los 1.7 millones de kilómetros cuadrados.

(Agenda malvinas)

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