El Dr. Carlos Sánchez Posleman aseguró que la clínica San Jorge en particular y los efectores privados en general están “al borde del colapso” por deudas impagas de la OSEF desde junio en adelante. La situación podría sostenerse sólo por unos pocos días y, de no atender a los empleados estatales, también colapsará el sistema público, que no puede absorber la demanda. Dijo que desde julio comenzaron los inconvenientes y “la gota que rebalsó el vaso” fueron las medidas de fuerza de los trabajadores nucleados en ATE, que mantienen paralizados los expedientes. “Lo que tiene que entender ATE es que cumplen una función esencial y las medidas de fuerza no pueden ser salvajes, al punto que lleven a la no atención de sus propios afiliados”, sentenció.

Río Grande.- El Dr. Carlos Sánchez Posleman, titular de la Clínica San Jorge de la capital fueguina dio a conocer la situación de “quiebre” en la que se encuentra el sanatorio en particular y los efectores privados en general, por una deuda de cuatro meses que acumula la OSEF. Lo atribuyó a las medidas de fuerza de los trabajadores nucleados en ATE, que mantienen paralizados los expedientes de pago, pero además advirtió que no son suficientes los ingresos de la obra social estatal para sostener el gasto que demanda.

Por Radio Nacional Ushuaia afirmó que “estamos en un problema muy crítico. En primer lugar, los aportes a la obra social son escasos. La falta de aumento de los sueldos, sumado a la inflación y el aumento del dólar, ha hecho que cada día sea más insostenible la situación. A eso le sumamos el conflicto actual de los empleados con la obra social, con un quite de colaboración y expedientes que no se mueven, con lo que entramos en una cesación de pagos”.

“Esto lleva a que el sistema esté totalmente paralizado y no podamos trabajar ni los médicos ni las clínicas. Los laboratorios medicinales no perdonan y, si no llegamos a un entendimiento entre las partes para salir de esto, el sistema va al colapso total y al quiebre”, alertó.

“Sabemos que a nivel nacional el sistema ya está quebrado y en la provincia lo veníamos sosteniendo a través de los efectores públicos y privados, para que dieran una cobertura digna, pero hoy se vuelve insostenible. La situación económica de la OSEF ya era complicada y a esto se agregó el quite de colaboración de los empleados, que lleva a un quiebre del sistema”, reiteró, remarcando que el hospital público no está en condiciones de absorber la demanda que se generará si suspenden los servicios los privados.

Cuatro meses atrasados

Consultado sobre la deuda, detalló que “el mes de mayo está pago en general, aunque falta algún caso, pero lo último que cobramos fueron las prestaciones de mayo y junio. Nos deben julio, agosto, septiembre, lo que va de octubre y parte de junio en algunos casos. Esto se va a poder sostener por algunos días nada más. Lo primero que hay que hacer es solucionar el conflicto interno entre los empleados y la obra social, que lleva más de 15 días y los papeles no se mueven. Sé que el jueves pasado se reunieron en el Ministerio de Trabajo y por algún motivo fracasó el encuentro, pero no tengo claro el motivo por el cual no aceptaron la conciliación obligatoria. Hay que solucionar este tema, que es lo más urgente”, reclamó.

No obstante aclaró que “no es lo más importante, porque hay que sentarse con las autoridades de la comisión de salud de la Legislatura para ver el financiamiento de la obra social de la provincia, que es la más importante y la que se hace cargo de todos los problemas especiales de salud. La obra social está cubriendo una gran cantidad de enfermedades especiales y, si no recibe un aporte adicional, se va a fundir o ya está fundida”, sostuvo.

Dio cuenta de los contactos mantenidos con el gobernador electo Gustavo Melella “para ponerlo al tanto de lo que está ocurriendo con la obra social estatal”, y ver a partir de la asunción del nuevo gobierno “qué financiamiento va a tener la obra social y cuál va a ser el cronograma de pagos, para tener un poco de previsibilidad. No podemos estar con la incertidumbre de qué cobramos y cómo cobramos. Los gobiernos apenas inician hablan de que no es deuda de su gestión y no entienden que hay una continuidad institucional y que tienen que afrontar la deuda. El problema es que los ingresos que hay no son suficientes para pagar la deuda y seguir trabajando”, remarcó el médico.

Planteos ignorados

Sánchez Posleman mencionó contactos previos en los que fue planteada esta situación, pero no hubo respuesta, por lo que decidieron ayer avanzar con la publicación de una solicitada para hacer público este punto de quiebre.

“Estamos en un momento de quiebre y durante este año en varias oportunidades las autoridades de la OSEF han reconocido que la sustentabilidad del sistema en gran parte fue por la colaboración de los efectores de la provincia, que no hemos cobrado en tiempo y forma y soportamos dos años de trabajo solamente con un 20 por ciento de aumento. La inflación en dos años superó el 80 por ciento, el dólar se disparó cuatro o cinco veces más y nuestros insumos son en dólares. Eso hace insostenible al sistema”, planteó, teniendo en cuenta que “el 80% de los empleados públicos” se atienden en el sistema privado y quedarían sin cobertura.

Consultado acerca de si pudo hablar con Liliana Conti sobre esta situación, dijo que mantuvo conversaciones la semana pasada. “Me planteó el problema gremial y dijo que iban a tratar de ir a una conciliación obligatoria, que fracasó. No hubo reuniones el viernes, nosotros trabajamos el lunes y tuvimos que hacer pública esta situación. No nos estamos metiendo en el conflicto gremial, sino que planteamos la realidad de la situación de la salud, que ha sido agravada por el conflicto y se hace insostenible en el cortísimo plazo. Hay que sentarse a pensar cómo podemos gestionar los recursos lo mejor posible entre todos para que el sistema sea sostenible y podamos asegurarle a la población una salud digna”, insistió.

“Esto impacta en todo el sistema de salud, porque ya el sector público está al borde del colapso y si tienen que atender a los afiliados, colapsa también. No es un corte de servicios para los beneficiarios de OSEF solamente”, advirtió.

Achique forzoso

De no haber solución, la clínica deberá reducir drásticamente su estructura y despedir personal. “Si no atendemos a esta cantidad de pacientes, tenemos que ir a un achique tremendo de la estructura, con disminución de servicios, de personal. Es algo muy importante. No estamos planteando un corte de servicios a la obra social, sino que, de continuar así, colapsa el sistema de salud en general, tanto el público como el privado”, dijo, y lamentó que no haya tenido eco el planteo que ya se hizo hace más de un mes a la OSEF. “Ahora se sumó el conflicto de los empleados y se enfocó ahí el problema. Los empleados reaccionaron porque los prestadores conseguimos un aumento del 28% a partir de octubre, noviembre y diciembre. Como nos dieron un aumento a nosotros, pidieron un aumento para ellos, pero estamos discutiendo problemáticas totalmente distintas”, manifestó.

“Yo creo que es razonable la petición de los empleados de la obra social, pero lo que tiene que entender ATE sobre todo es que cumplen una función esencial y las medidas de fuerza no pueden ser salvajes, al punto que lleven a la no atención de sus propios afiliados al gremio”, cuestionó.

“Hemos venido dialogando, tanto la parte sanatorial como los médicos con las autoridades actuales de la OSEF y las anteriores para evitar los cortes de servicio. En estos últimos cuatro años no hubo cortes salvo alguna especialidad puntual, porque hemos ido acompañando y sosteniendo, ante las dificultades que ha tenido la provincia por las políticas de nación, tanto por la baja de aportes a la provincia como por el impacto de la inflación y el dólar. Esto fue la gota que rebalsó el brazo y hace tres semanas que no se mueven expedientes. Eso resulta insostenible”, enfatizó.

Admitió que hay una gran preocupación “por cómo vamos a llegar hasta diciembre y lo que va a pasar en la transición. Diciembre es un mes donde hay cierre de ejercicio y las entidades no pueden generar más pago a proveedores, y es todo un problema”.

Finalmente se le preguntó sobre la situación con las prepagas y obras sociales sindicales, y marcó una gran diferencia. “Con las prepagas no hay atrasos, algunas pagan a los 20 días, otras a los 30 días y alguna puede llegar a los 45 días. Las obras sociales sindicales están pagando a los 30 ó 60 días, y no hubo un corte en la cadena de pagos. La OSEF hasta julio venía pagando perfectamente bien y a partir de agosto empezó a tener dificultades para cumplir. Se fueron generando retrasos. Normalmente los médicos en diciembre tendrían que estar cobrando septiembre; pero hoy recién  cobraron mayo,  así que en 40 días tendrían que cobrar junio, julio, agosto y septiembre, o al menos tres de los cuatro meses de deuda, para más o menos mantener la cadena de pagos que veníamos teniendo, sin contar el perjuicio que genera esto en períodos hiperinflacionarios”, concluyó.

Fuente: p23

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