Por /Raúl Dellatorre

Tras la nota de Página 12 del domingo 18 sobre las consecuencias de la política para el gas de la gestión Cambiemos, el ex ministro de Energía respondió objetando lo allí planteado.

En la edición del último domingo, Página 12 publicó una nota de mi autoría titulada “La estafa macrista del boom de Vaca Muerta”. Ese mismo día el ex ministro de Energía de Mauricio Macri hasta 2018, Juan José Aranguren, me envió un whatsapp cuyo texto se transcribe más abajo. En dicha nota se hacía referencia a la evolución de la producción de gas durante el macrismo criticando, entre otros puntos, que la política para el sector no había logrado evitar la dependencia de la importación ni mejorado la producción, salvo en el caso de Vaca Muerta y exclusivamente por un subsidio a la producción que benefició, se señalaba en la nota, principalmente a Tecpetrol, del grupo Techint, por su yacimiento en Fortín de Piedra.

Lo que dice Aranguren

Este es el texto del mensaje recibido del ex ministro el mismo domingo:

“Sr. Dellatorre, buenas tardes. Soy Juan José Aranguren. Así como el presidente informa hechos incorrectos respecto a la supuesta caída de la producción de gas durante la administración Macri, obligándome a desmentirlos; por el presente -con relación al artículo que hoy (por el domingo 18) publicara en P12- también le informo que no hay subsidios buenos y subsidios malos. En todo caso habrá algunos que son más eficientes que otros. En su artículo de hoy omitió decir que la mitad de la producción de gas del año 2015 estaba subsidiada en dólares y a un valor de 7.5 usd/millón de BTU. En efecto, toda la producción adicional a la base fijada en el año 2013, tanto la no convencional como la convencional (ésta última de un costo tres veces inferior a la primera) estuvo subsidiada por el Plan Gas implementado por Kicillof y que nosotros sostuvimos hasta su terminación en diciembre de 2017.

Los subsidios que implementamos nosotros eran sólo por producción adicional al no convencional y como dijo en el artículo a valores decrecientes (de 7.5 a 6) y estuvieron habilitados a todos los que quisieran aplicar (no solamente a Tecpetrol). También es incorrecto decir que la aplicación de la res. 46 se haya suspendido en el 2019. La administración que me sucedió al comando de energía reinterpretó la norma y consideró que el volumen incluido en la misma era el de la primera presentación y no el de las que la siguieron. La resolución no se suspendió, solo se la aplicó a un menor volumen y la empresa perjudicada recurrió a la justicia para defender su derecho. Dudo que me den pie en el diario para que pueda decir lo que acá le comparto, pero tranquiliza mi conciencia que al menos usted lo sepa, para evitar repetir los mismos errores. Atentamente”.

Mi respuesta

La nota publicada este domingo pretende hacer un repaso sobre las condiciones del sector gasífero tras cuatro años de gestión de Cambiemos. Una política que centró los esfuerzos del Estado en subsidiar el aumento de producción exclusivamente en Vaca Muerta, y terminó beneficiando a muy pocas empresas. La principal y por amplia diferencia sobre el resto, la mencionada Tecpetrol, por su yacimiento Fortín de Piedra.

Pero, a diferencia del subsidio otorgado a la producción por gobierno de CFK, la gestión que usted compartió con el presidente Macri pretendió volcar el mayor costo del gas sobre las tarifas, provocando un megatarifazo que hasta fue cuestionado por abusivo por la Justicia. Miles de hogares se desconectaron del servicio por no poder seguir pagando. Cientos de pymes que cerraron adujeron que uno de los motivos centrales era la imposibilidad de afrontar el costo de la energía de ese origen. Y hasta por razones electorales, que comprendo que no podrá admitir, no siguió ejecutándose el resto del tarifazo que estaba previsto para 2019.

Por otra parte, el efecto de suba de la producción fue de corta duración, porque ya a mediados de 2019 hasta la propia Tecpetrol detuvo su crecimiento cuando dejó de recibir los subsidios. La resolución que los disponía no se suspendió formalmente, pero abundan los testimonios que dan cuenta que el FMI cuestionó esos subsidios por la elevada carga sobre el presupuesto, cuando estaba en ejecución un programa de ajuste que suponía una fuerte contracción del gasto público.

Yo sí creo que hay subsidios buenos y subsidios malos, como hay buenas y malas políticas sectoriales. Su virtuosismo se define en función de los objetivos que buscan y a quiénes benefician. Con respecto a la política energética que le tocó orientar junto al presidente Mauricio Macri, mi nota intenta aportar elementos para que cada uno haga su propia valoración y pueda entender mejor la situación en la que hoy nos encontramos.

Espero que pueda haber visto despejadas sus dudas al comprobar que Página 12 aceptó sin ningún reparo la publicación de su postura. De mi parte, le agradezco la atención prestada y los comentarios vertidos sobre mi nota.

(Página 12)

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