«Muchos consideramos que ese préstamo de 2018 fue un apoyo político al gobierno de turno y dañó al país». Consideró que la auditoría del FMI sobre el mismo «será una oportunidad para el gobierno argentina de dar su visión, y para el FMI de revisar lo que se hizo en 2018».

El ministro de Economía, Martín Guzmán, se refirió a la auditoría interna iniciada en el Fondo Monetario Internacional con respecto al acuerdo stand by firmado con Argentina en 2018, y señaló que «el gobierno nacional va a tener la oportunidad de expedirse al respecto» y dar «su visión sobre aquella evaluación que hizo el Fondo en 2018» sobre la economía argentina. Agregó que, a su vez, «el Fondo va a tener esta posibilidad de revisar aquello que se hizo en 2018 y le provocó lamentablemente un daño muy importante a la Argentina». 

Al ser consultado si, como resultado de esta «evaluación post programa», como la denominó, en el marco del propio FMI, se encontrara que hubo móviles políticos para otorgar ese préstamo, en ese caso Argentina podría «desconocer parte de esa deuda», la respuesta de Guzmán dejó una puerta abierta a esa alternativa.

«Es una cuestión legal, que le quedaría a la Justicia, no sería yo como ministro de Economía la persona para responderlo; lo que sí está claro es que muchos consideramos que este préstamo que hizo el FMI en 2018 a la Argentina fue un préstamo político, fue un apoyo al gobierno de turno. Lamentablemente, al país se lo dañó y nosotros ahora debemos actuar con responsabilidad para resolver el problema en beneficio de nuestra gente». 

Estas definiciones fueron formuladas por Martín Guzmán este sábado en los estudios de AM 750, en una entrevista que concedió al programa Toma y Daca de dicha emisora, que conduce Mariano Martín. Uno de los pasajes más fuertes de la entrevista fue la referida a la relación con el FMI. El ministro recordó las condiciones y las consecuencias de dicho acuerdo en los siguientes términos.

«En el año 2018 la administración que nos precedió acordó un plan con el Fondo Monetario Internacional que fue muy dañino. Lo digo en el sentido de que estuvo basado en las premisas de que la austeridad fiscal en la recesión iba a generar confianza, que iba a disminuir el costo del crédito y le iba a permitir a la Argentina que pudiera tener acceso a los mercados de deuda a tasas sostenibles. Y que la política monetaria contractiva iba a lograr estabilizar los precios. Es decir, no atacando a la inflación en un esquema integral sino con un solo instrumento: la tasa de interés, la política monetaria contractiva. Y nada de eso que se prometía, pasó. Lo que ocurrió es que la contracción económica se profundizó y la inflación creció. En el 2019 terminó arriba del 53%, que en 2020 logramos que se redujera en 18 puntos porcentuales».

Guzmán subrayó que «el programa se hizo de espaldas a la gente, no se involucró en ningún momento al Congreso Nacional. Nosotros enviamos desde el Ejecutivo un proyecto de ley al Congreso, que fue aprobado este jueves, que en uno de sus artículos establece que cualquier programa con el Fondo deberá en el futuro ser aprobado por el Congreso». El ministro remarcó que «esto es muy importante para la reconstrucción de reglas de juego en el país que impidan que un gobierno de turno pueda hacer algo cuyas consecuencias trascienden enormemente, por mucho tiempo, al período de ese gobierno».

Luego, reclamó que se entienda que «lo que se hizo en el pasado estuvo muy mal, que se tomaron 45 mil millones de dólares y que no se le dio un uso que ayude en absoluto a la Argentina. Básicamente, se utilizaron para pagarle deuda insostenible, en un contexto de crisis macroeconómica, a los acreedores privados, dilatando una reestructuración de la deuda que luego nosotros llevamos a cabo en 2020. Y hubo una salida de capitales (fuga) muy fuerte, dejándonos en una situación muy débil, con la crisis económica que todos conocemos». 

Tras estas detalladas consideraciones, el ministro fue consultado por la revisión o auditoría interna que el Fondo Monetaria haría sobre ese crédito otorgado a la Argentina. Guzmán explicó que «eso siempre ocurre, se llama evaluación post programa, es un proceso que siempre se hace y el gobierno nacional va a tener la oportunidad de expedirse al respecto, cuál es su visión sobre ese crédito. Y el Fondo Monetario va a tener esta posibilidad de revisar aquello que se hizo en 2018 y le provocó un daño muy importante a la Argentina».

  • ¿Y si se encontrara que hubo alguna intencionalidad política? ¿El gobierno nacional podría desconocer esa deuda?, consultaron los entrevistadores.

«Es una cuestión legal, que le quedará a la Justicia. Como ministro de Economía, no sería yo la persona para responder eso», dijo Martín Guzmán tomando cierta distancia para no apurar una definición. pero de inmediato agregó, «lo que sí está claro es que muchos consideramos que el préstamo que hizo el FMI en 2018 fue un préstamo político, un apoyo al gobierno de turno, y lamentablemente dañó al país». Respondió así a la primera pregunta de la periodista (hubo intencionalidad política) y dejó abierta la respuesta a la segunda (si se podría desconocer o, al menos, cuestionar la deuda).

(Motor económico)

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