El gobernador Gustavo Melella sostuvo que la determinación del gobierno de Alberto Fernández “le permite a la provincia amortiguar la crisis del sector, mantener la producción y no tener despidos”. Otros mandatarios de provincias productoras expresaron su respaldo a la medida.

RIO GRANDE.- Luego de participar por videoconferencia de la reunión que encabezó el ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas, en la cual se anunció que implementarán un ‘barril criollo’ de petróleo a un precio de 45 dólares (mucho mayor a los 29,72 dólares en los que fluctúa el precio de referencia internacional), el gobernador Gustavo Melella sostuvo que la decisión del gobierno de Alberto Fernández “le permite a la provincia amortiguar la crisis del sector, mantener la producción y no tener despidos”, por lo que saludó y agradeció la determinación del Gobierno nacional.


Participaron además de la reunión los gobernadores Alicia Kirchner (Santa Cruz), Omar Gutiérrez (Neuquén), Arabela Carreras (Río Negro) y Axel Kicillof (Buenos Aires), así como ejecutivos de YPF, Pan American Energy (PAE), Shell, Vista, Pluspetrol, Tecpetrol, Raízen y Trafigura, entre otras compañías.


El decreto establecerá que el barril criollo de 45 dólares se mantendrá hasta fin de año, pero si el precio internacional llega a ese precio y se mantiene por 10 días, se unificarán ambos valores y el mercado local se volverá a regir por la cotización internacional.


Al mismo tiempo se le pedirá a cambio a las productoras que mantengan el mismo nivel de actividad que había el año pasado, pero se contemplará la situación actual de coronavirus que derrumbó la demanda.


La normativa reglamentará también las retenciones móviles, que se aplicarán de forma escalonada a partir de los 45 dólares, hasta llegar a una alícuota de 8% cuando se alcancen los 75 dólares.


La Agencia Noticias Argentinas consignó ayer que la decisión busca asegurar las inversiones en el sector petrolero, mantener la producción en los niveles del año pasado y evitar la importación de combustibles en el mediano plazo. Tiene también como objetivo asegurar el abastecimiento en el mercado interno para disminuir el impacto sobre las economías regionales y evitar situaciones de conflicto laboral en la industria.


Las fuentes definieron a las medidas como “urgentes y transitorias” y señalaron que buscan evitar poner en riesgo la paz social y sostener el autoabastecimiento de hidrocarburos y el empleo.


“La idea es tener un precio de referencia que evite que los proyectos que en la Argentina están en funcionamiento, aún con bajo nivel de actividad, no terminen de cerrarse bajo un escenario negativo”, explicó el ministro Kulfas.


Con el decreto de necesidad y urgencia, el Gobierno busca que cuando la actividad se normalice y los precios vuelvan al alza, se mantenga la producción y no se tenga que importar petróleo. Se espera ahora la difusión del decreto con una cláusula que habilita a la Secretaría de Energía a asignar cupos de compra para cada refinería y a qué productora.


El nuevo precio del barril “criollo” cosechó fuertes respaldos en los gobernadores de las provincias petroleras, como Tierra del Fuego, Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz, pero también en los sectores privado y sindical.

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