Se trata del patrullero oceánico ARA Piedrabuena, encargado durante la presidencia de Mauricio Macri, a una empresa francesa por casi 300 millones de euros, pese a que existía un contrato de 2016 para construirlos en Astilleros Río Santiago. Este sábado fue puesto en el agua.

Este sábado 12, el “ARA Piedrabuena”; el primero de tres patrulleros oceánicos OPV (Offshore Patrol Vessel), que para la Armada Argentina construye el  astillero francés Naval Group, fue bautizado y puesto en el agua, en un acto de la que participaron oficiales de la Marina, funcionarios argentinos y representantes empresariales. Comenzando ahora su última etapa de equipamiento, previo a su entrega definitiva.

Al respecto, la publicación especializada Mer et Marine informó que un año y medio después de su inicio, está a punto de concluirse la construcción del casco del OPV «ARA Piedrabuena» por parte de las empresas Piriou y Kership, del consorcio naval galo Naval Group. 

El «ARA Piedrabuena» es uno de los tres OPV 87 encargados durante el gobierno de Mauricio Macri a la empresa armadora Naval Group, en un contrato por la friolera de 280 millones de euros. 

Desindustrialización

La patética historia de las 3 OPV constituye todo un símbolo de la desindustrialización feroz y fulminante que ejerciera Macri durante sus 4 años de presidencia. 

En la gestión de Néstor Kirchner, se autorizó la fabricación de Patrulleros Oceánicos Multipropósitos basados en un diseño realizado por el plantel de ingenieros del Astillero Río Santiago (ARS), cuya reactivación fue una de las políticas de Estado de ese entonces.

En 2016 se firmó el contrato entre la Armada Argentina y ARS para tal propósito. Pero el macrismo una y otra vez frenó el proyecto, hasta que decidió comprar en Francia estas embarcaciones, y lanchas rápidas para control de narcotráfico en Israel. 

Pese a que Astilleros Río Santiago cuenta con la tecnología, la ingeniería y el recurso humano para construir buques de estas y de otras características, Macri desestimó la iniciativa y la dejó sin efecto. ARS, cabe agregar, es el astillero más grande y mejor equipado de Sudamérica.

Entre abril y mayo de 2017, Macri le entregó a su par francés Emmanuel Macron la millonaria construcción de los buques, casualmente mientras buscaba aliados europeos para la continuidad de su nefasto proyecto político.

Offshore Patrol Vessel

La entrega del  OPV está prevista para mediados de 2021. El casco del patrullero, producido por el astillero Kership en Lanester, fue puesto  en junio en dique seco y puesto en el agua, este sábado 10 de octubre. 

La segunda, que debería llamarse Almirante Storni, será recibida en Argentina en el otoño de 2021 y la tercera, cuyo casco se construye en Lanester, en la primavera de 2022.

El OPV 87 tiene 87 metros de largo y 14 de ancho, con desplazamiento de carga de hasta 1.650 toneladas. Alcanza una velocidad máxima de 20 nudos y puede cubrir más de 7.000 millas a «velocidad económica”, con autonomía de tres semanas en alta mar. 

( defensa.com)

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