Un 27 de agosto de 1920, se realizó la primera transmisión radial en Buenos Aires. No fue desde una coqueta emisora sino desde el Teatro Coliseo, cuando pasadas las 9 de la noche, Enrique Telémaco Susini anunció el festival sacro de Richard Wagner, Parsifal, acompañados por la orquesta del teatro Costanzi de Roma, dirigida por el maestro Félix von Weingarten.

El reconocido hombre de radio, periodista y locutor argentino Eduardo Aliverti, afirmó «El oído le hacer ver al ojo interior, que llamamos imaginación. Ese tercer ojo cumple cien años de formato radiofónico».

La inconfundible voz de la locución argentina dejó un mensaje especial para La Opinión Austral, recordando su andar por los medios radiofónicos y reflexiones más que interesantes para esta fecha.

«Como advirtió Mc Luhan, la radio es un medio eminentemente visual. Otro texto recuerda que eso es posible, porque el humano no tiene dos ojos, tiene tres. Porque el oído le hacer ver al ojo interior, que llamamos imaginación. Ese tercer ojo cumple cien años de formato radiofónico», relata Aliverti.

«Creo que ninguna revolución tecnológica modifica lo que reflexionó Orson Wells, cuando un amigo elogiaba las cualidades televisivas. Wells le dijo que la pantalla de la radio es mucho más amplia. Adosado a ese aspecto de la radio como teatro de la gente, continúa siendo el medio tradicional más libre y democrático, porque no es un gran negocio ni mucho menos«, dijo.

A continuación, sigue: «De hecho es hoy casi impensable que una emisora de buen alcance pueda subsistir en lo económico sin sumarse a un esquema de integración corporativo. Pero sucede que el espectro radiofónico supera con creces la expectativa de ganarse unos pesos alquilando publicidad así sea de canje».

«La radio es una aventura de seducción y no hubiera permanecido como fenómeno ni seguiría como tal si fuera por la plata. Se conserva y va a continuar porque ese estremecimiento de sentir que se le habla a alguien al oído, al tercer ojo, y que ese alguien lo perciba así es único», reflexiona el locutor de Radio La Red.

No me importa si resuenan cursis estas palabras, pero a mi me parece que la radio es romanticismoCompartir

«También deseo subrayar que permanece en el rango de factor de poder. Muchos perezosos que vuelven a dar por muerta a la radio, como en la década del 60 cuando se masificó la televisión y porque los pibes no la escuchan, como si el resto de la población no existiese», cuestionó.

Asimismo, expresó: «Me parece que pierden de vista que sigue marcando agenda política y discursiva. Los impresionantes avances tecnológicos permiten ahora una escucha diferenciada a la demanda, multiplicadora de las audiencias a despecho de las cifras de rating que no dan cuenta de esos nuevos fenómenos».

Para finalizar, hizo una mención especial por este 27 de agosto: «Semejante cumpleaños debería servir para tener presente que a la radio no la hicieron ni la harán solo quienes la protagonizan al micrófono. Operadores, musicalizadores, guionistas, coordinadores, equipos de producción, técnicos, editores y programadores, merecen la consideración que suele alcanzar únicamente a los hablantes del aire. Felicidades a la juventud de la radio que se mantiene hidalga», concluyó

(La opinión austral)

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