La sala en la base Carlini, un logro de la gestión de Néstor Kirchner, fue desmantelada por el macrismo en 2018. El actual Gobierno nacional la recuperó y reabrió, pero en condiciones muy desmejoradas.  

Días atrás se conoció la grata novedad de la reapertura del “Espacio INCAA Latitud 90˚» una sala de cine ubicada en la base Carlini en la península Potter de la isla 25 de Mayo de la Antártida. Volvió a abrir sus puertas para los 25 científicos y militares que están alojados desde fines de 2019, tras dos años de permanecer cerrada.

El único cine del País habilitado en la actualidad, por el contexto de pandemia, está situado a 3.700 kilómetros de Buenos Aires y 1.200 de Ushuaia. Del acto virtual de reinauguración participó el ministro de Cultura, Tristán Bauer, el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Daniel Filmus, y el secretario de Asuntos Internacionales para la Defensa, Francisco Cafiero.

El jefe de la dotación de Carlini, mayor del Ejército Argentino Gustavo Sánchez, explicó a la agencia Télam que “la sala de cine estaba cerrada desde 2018 cuando ese espacio se había acondicionado para usarlo como depósito, y con el trabajo de todos se pudo traer de nuevo a la vida aprovechando que todavía estaba el equipo de proyección y que hay un equipo de audio de uso personal que se utiliza para karaoke y que podíamos utilizar en la sala”.

Pero a la historia de cierre y reapertura del glorioso cine antártico, le faltaron varios capítulos.

Voz autorizada

Y así lo hizo oír el Dr. Mariano Arnaldo Memolli, flamante asesor ad honorem del Observatorio Cuestión Malvinas de Tierra del Fuego, Médico, ex jefe y responsable sanitario de la base científica Jubany, ex delegado argentino ante el Consejo de Administradores Nacionales del Programa Antártico. Además, ha sido representante nacional ante el Comité de Protección Ambiental del Tratado Antártico Internacional, delegado argentino ante la Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos, miembro del Consejo Científico Asesor de la iniciativa Pampa Azul y ex Director Nacional del Antártico desde la gestión de Néstor Kirchner y durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.

En una carta abierta de su puño y letra, Memolli rememora el gran esfuerzo por abrir la sala de cine Espacio INCAA Latitud 90 allá por 2005, por parte de “aquellos que creen que la cultura es soberanía”

“Hoy, 15 años después del fantástico evento que dio lugar a la inauguración del primer cine del mundo en la Antártida, verlo cercenado, con reducciones inexplicables, con la mitad de las butacas, duele” resalta.

El dolor al que se refiere el ex director del Antártico se relaciona con el gestor del primer cine del mundo en la Antártida“aquel hombre que no dejó las convicciones al llegar al cargo más importante”, en referencia a Néstor Kirchner.

“La placa del frente del cine antártico desapareció, igual que las políticas soberanas y la cultura. La directiva fue borrar toda política de cultura antártica, fomentar el desinterés y desarmar lo construido con mucho esfuerzo” relata luego en relación con los patéticos cuatro años de Mauricio Macri“Fue la destrucción por el odio. Ese odio inexplicable que destruye todo”.

Destrucción y odio

El reproche trae por añadidura las condiciones de la reapertura actual, y la forma en que el Gobierno Nacional comunicó la iniciativa, según Memolli sin rescatar claramente el arduo trabajo de la gestión Kirchner, ni denunciar el nefasto abandono y destrucción por parte del macrismo.

“Duele mucho este parche para reinaugurar un cine y que nada pase por los daños que se causaron. Se utilizó el karaoke de un miembro de la dotación porque no están los equipos donados al Estado Nacional en aquel momento. Las gradas desaparecieron y muchas butacas están destruidas. En la inauguración había 53 butacas; hoy se ven menos de la mitad y no hubiera podido escucharse la película sin el equipo prestado”.

“Siento un profundo dolor que se transforma en indignación por ver cómo están las cosas y, encima, en los medios como una gracia se hace referencia a su destrucción, como si hubiese sido un trofeo de guerra” expresa claramente para finalizar.

Memolli es un hombre respetable y de convicciones firmes. Siente como pocos el Espacio INCAA Latitud 90, “vigente como el espíritu de Néstor Kirchner está vigente, aunque la placa inaugural haya desaparecido”.

(Télam/Agenda malvinas)

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